Nakşidil Sultan, un nombre que resuena en los pasillos de la historia otomana, fue más que una simple consorte. Nacida alrededor de 1761 en Georgia, se convertiría en la Valide Sultan (madre del sultán Mahmud II) y dejaría una huella imborrable en el imperio.
Sus orígenes están envueltos en misterio. Algunos estudiosos rastrean su linaje hasta la región del Cáucaso, mientras que otros afirman que era georgiana. En cualquier caso, Nakşidil se crio entre los opulentos muros del palacio otomano, recibiendo una educación exhaustiva en las tradiciones islámicas turcas.
Sin embargo, las leyendas que la rodean añaden intriga a su historia. Una de ellas sugiere que Nakşidil era Aimée du Buc de Rivéry, prima política lejana de la emperatriz Josefina, esposa de Napoleón Bonaparte. Según este mito fantasioso, Aimée desapareció en el mar en 1788, solo para ser capturada por piratas berberiscos y vendida al harén otomano. Sin embargo, los historiadores han desmentido desde entonces esta idea romántica.
La conexión Aimée-Nakşidil refleja antiguos mitos que tejieron intrincados vínculos entre las monarquías francesa y otomana. Estos relatos tenían fines políticos, justificando alianzas entre ambos reinos. Sin embargo, la verdad trasciende estas invenciones. El legado de Nakşidil Sultán trasciende la leyenda, dejándonos con una mujer cuya vida quedó grabada en el corazón de un imperio.
En los sagrados salones del Palacio de Topkapi, perdura el recuerdo de Nakşidil, un testimonio de la compleja interacción entre la historia, la identidad y el enigmático encanto de la corte otomana.
Aquí se cuenta la historia de esta misteriosa madre sultán y su relación con el hammam de Çukurcuma: Tras la donación de agua a Beyoğlu como obra benéfica de Nakşidil Valide Sultan en la década de 1830, se abrieron numerosos baños en Çukurcuma. El más famoso de estos baños es el de Çukurcuma, entonces conocido como el de Süreyya. El jacuzzi, la piedra umbilical y las zonas privadas del baño, cubiertas por una gran cúpula, son muy luminosas y espaciosas y aún reflejan la magnificencia de su época.
En el Hammam actual, los servicios son prestados principalmente por trabajadoras, y la propietaria también es mujer. A diferencia de la mayoría de los hammams turcos tradicionales, este permite el uso mixto, en consonancia con el pensamiento progresista de la época de Mahmud II. Además, puede disfrutar del paquete de baño "Valide Sultan", que incluye un ritual dedicado al Nakşidil Sultan, sumergiéndose de lleno en ese período histórico.
El legado de Nakşidil Sultan trasciende la leyenda, dejándonos con una mujer cuya vida se forjó en el corazón de un imperio. Su historia se entrelaza con la del hammam Çukurcuma, testimonio de la compleja interacción entre la historia, la identidad y el enigmático encanto de la corte otomana.